El cuero cabelludo posee entre 100 y 150.000 cabellos, cuando perdemos el 25% de esta cifra, estamos ante un caso de alopecia.La caída del cabello ha sido una de las máximas preocupaciones estéticas de los hombres desde tiempos remotos. Sin embargo, a pesar de que la calvicie afecta a casi la mitad de los varones en edad adulta, no estamos ante un problema exclusivo del género masculino
Las causas que generan esta afección pueden ser diversas. Aunque la tiranía de los genes hace difícil detener su avance, la guerra no está perdida: un tratamiento adecuado a tiempo cuando se manifiesten los primeros síntomas puede frenar la caída excesiva y ciertos hábitos tanto alimentarios como de cuidado de cabello, pueden ser de gran ayuda.
Por otro lado, para la alopecia originada por otros factores ajenos a la genética -como puede ser la mala alimentación, el insomnio o el estrés- sí se puede actuar contra las mismas causas que la provocan impidiendo o disminuyendo dicho problema, gracias a complementos nutricionales que eviten esta pérdida de cabello y otros trucos que te contamos a continuación.
¿Qué es la alopecia?
Se conoce como alopecia a la caída patológica del cabello. Aunque la pérdida de pelo es un proceso normal, cuando ésta supone más de 80 pelos al día, podemos encontrarnos ante un proceso alopécico. Otro criterio para diagnosticarla considera alopecia a la pérdida de un 25% o más de cabello que se poseía inicialmente.
Así, a pesar de ser un problema muy frecuente, especialmente entre los varones, puede ser controlado o evitado –en cierta medida- si se toman las medidas oportunas. Para ello es fundamental como primer paso identificar la clase de alopecia que se padece así como las causas que la generan.
Tipos de alopecia
Alopecia cicatrizal: Se debe a problemas dermatológicos (infecciones de la piel, heridas, quemaduras…) por los que las raíces quedan destruidas y la pérdida del cabello es irreversible; por lo tanto la administración de un tratamiento anticaída no tendrá efecto alguno.
Alopecia no cicatrizal: Suele proceder de una disfunción del folículo piloso. Éste permanece vivo y por lo tanto es posible la recuperación capilar si se actúa con inmediatez aplicando el tratamiento adecuado. Es el caso, entre otras, de la alopecia androgénica, la alopecia areata, la alopecia traumática o las caídas de pelo temporales.
• La alopecia androgénica: Es el tipo de caída más frecuente en los hombres. Afecta al 80% de los mayores de 65 y al menos a un 50% de la población de más de 50 años. Aunque puede comenzar a partir de la pubertad. Tiene una causa genética y su aparición está inducida por un exceso de andrógenos (hormonas sexuales masculinas).
La base del problema de este tipo de alopecia es que, tras la caída del cabello, en el siguiente ciclo, éstos nacerán más débiles y finos, hasta convertirse prácticamente en vello o no volver a nacer. Sin embargo, el número de cabellos disminuye pero la raíz del pelo permanece viva, por lo que a pesar de ser de difícil recuperación, no tiene porque ser obligatoriamente un proceso irreversible y, en algunos casos, el crecimiento del cabello puede reactivarse
• Alopecia areata: Es un tipo de calvicie de origen desconocido, que se manifiesta en forma de parches en una zona localizada del cuero cabelludo (calvas) y puede extenderse a otras zonas de la cabeza o del cuerpo. Afecta en igual medida a hombres y mujeres y puede aparecer a cualquier edad.
• Alopecia difusa: Afecta principalmente a las mujeres. Es menos severa que la androgénica y tiene generalmente como resultado, la aclaración difusa y uniforme del pelo en el cuero cabelludo. Entre múltiples causas, cabe hacer hincapié en la ansiedad, el estrés, estados de depresión, el embarazo y el periodo de posparto, las intervenciones quirúrgicas, algunos regímenes alimenticios (falta de vitaminas del grupo B), la menopausia y la fatiga, entre otros.
• Alopecia traumática: Este tipo de alopecia se presenta por 2 causas; tricotilomanía o tracción. La tricotilomanía es el hábito de algunas personas de arrancarse el cabello a sí mismas, por un tic o motivos psíquicos y la tracción es la pérdida de pelo por motivos traumáticos para el cabello, por ejemplo peinados demasiado tensos o estirados, rulos, cepillados excesivamente enérgicos, etc.
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