Electrodomésticos obsoletos, lavadoras a media carga, frigoríficos a temperaturas demasiado bajas… suben la factura de la electricidad y las emisiones de CO2 al medio ambiente de forma innecesaria. Escoge tu razón para realizar un consumo energético responsable de tus electrodoméstico y actúa… ¡Te damos todos los consejos!
Cada vez consumimos más energía. Si se mantiene el ritmo actual, en unos 50 años, el consumo mundial se habrá triplicado. Las familias españolas consumimos cerca del 30% del gasto energético total del país. Un 18% de esta energía corresponde al consumo en el hogar y un 12% al coche. Según los últimos datos del IDEA, Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía, perteneciente al Ministerio de Industria, el mayor consumo energético en los hogares españoles, corresponde a la calefacción, seguido del agua caliente y los electrodomésticos. Igualmente, este Instituto, afirma que realizar un consumo responsable y lógico de la energía en el hogar, no supone perder calidad de vida ni confort y da la siguiente serie de consejos a seguir para ahorrar energía y dinero, sin conllevar grandes esfuerzos. Aquí tienes la información necesaria para hacer un uso razonable de los electrodomésticos. La etiqueta energética: Gracias a esta etiqueta de ámbito europeo, ahora es sencillo identificar los equipos eficientes. Define 7 clases de eficiencia, según un código de colores y letras que van desde el verde con letra A para los equipos más eficientes energéticamente, hasta el color rojo y la letra G para los menos eficientes. Decídete siempre que puedas por electrodomésticos de la clase A. A pesar de que su precio es más elevado, recuperará la inversión. Por poner un ejemplo práctico, si se decanta por una lavadora de clase A en lugar de una de clase G, el ahorro económico a lo largo de toda su vida útil asciende a 447€, compensando el mayor desembolso previo. FRIGORÍFICO Y CONGELADOR -No compres una nevera más grande de la necesaria para tus necesidades. -Coloca el frigorífico o el congelador en un lugar fresco y ventilado, alejado de posibles fuentes de calor: radiación solar, horno, etc. -Limpia, al menos una vez al año, la parte trasera del aparato. -Descongela antes de que la capa de hielo alcance 3 mm de espesor: conseguirás ahorros de hasta el 30%. -Comprueba que las gomas de las puertas están en buenas condiciones y hacen un buen cierre: evitará pérdidas de frío. -No introduzcas nunca alimentos calientes en la nevera: déjalos enfriar fuera. -Al sacar un alimento del congelador para consumirlo al día siguiente, descongélalo en la nevera, así obtendrás ganancias gratuitas de frío. -Ajusta el termostato para mantener una temperatura de 5ºC en la nevera y de -18ºC en el congelador. -Abre la puerta lo menos posible y cierra con rapidez: evitarás un gasto inútil de energía. |