Por sus características, el vidrio es el envase ideal para casi cualquier tipo de alimento o bebida y, además, reciclable al 100%. Con cada botella vieja puede fabricarse otra nueva con las mismas características, ¡pero antes hay que reciclar!
Un gran material, una gran historia
Acompañando al hombre desde el principio de su historia, formando parte de sus manifestaciones artísticas y de sus conocimientos científicos y tecnológicos, el vidrio se ha convertido, junto a la cerámica, en el material más antiguo para la conservación y almacenamiento de alimentos. Esta sustancia dura, y a la vez frágil, está compuesta principalmente por sílice, además de por caliza y otros componentes que le otorgarán la diferente coloración.
Gracias a sus numerosas propiedades, el vidrio tiene gran cantidad de usos y aceptación entre los consumidores, convirtiéndose en un material ideal a la hora de contener tanto alimentos como bebidas, ya que contribuye especialmente a conservar el medio ambiente por las siguientes razones:
• La materia prima por la que está constituido es abundante. • Se extrae sencillamente y sin contaminar. • Tanto su degradación química como su erosión física son muy lentas y no liberan ningún tipo de sustancias. • Para su fusión se puede emplear cualquier tipo de energía.
Asimismo, teniendo en cuenta las ventajas de este material y comparándolas con sus principales inconvenientes, se acentúa considerablemente la importancia que tiene el reciclaje, así como la reutilización, en la vida del vidrio.
Ventajas 1. Poco impacto ambiental. 2. Es un buen conservador de los alimentos. 3. Incombustible. 5. Es moldeable, se puede grabar, etc. 6. Al ser transparente se puede ver su contenido. 7. Es un material reutilizable y reciclable.
Inconvenientes 1. Es pesado 2. Tarda 4000 años en descomponerse3.Puede convertirse en el causante de incendios al actuar como una lupa frete al sol. 4. Contiene aditicos en su composición para hacerlo más resistente.
Reciclaje en cifras
Un gesto tan sencillo como es la utilización correcta de los contenedores verdes situados en diferentes puntos de la ciudad supone un paso importante a la hora de contribuir a la protección del medio ambiente. Sin embargo, si además nos preocupamos por dividir los residuos en casa de tal forma que podamos reciclar todo lo posible, depositándolo en el contenedor adecuado, estaremos disminuyendo considerablemente el impacto del hombre en la Tierra.
El reciclaje de vidrio en España creció un 14% en 2007 respecto al año anterior, aumentando más de un 50% en los últimos cinco años
En los últimos años, se ha experimentado en Europa un crecimiento importante en lo que a las cantidades de vidrio depositado en contenedores y servicios de recogida se refiere. En España también se puede hablar de un aumento relevante, sin embargo todavía nos queda bastante por hacer para alcanzar a algunos de nuestros vecinos europeos, como Alemania, Francia o Gran Bretaña.
Según datos de la asociación Ecovidrio, el año pasado se depositaron 80.362 toneladas de vidrio más que en 2006 en los contenedores verdes, aumentando la recuperación desde 576.968 toneladas en 2006 hasta 657.330 en 2007, reciclando este último año cada español 14,5 Kg. de vidrio. Además, según esta misma asociación, España cuenta con el mejor índice en cuanto a contenedores de vidrio por habitante de Europa, instalando la empresa 14.311 nuevos puntos de recogida, alcanzando así 151.000 contenedores en todo el país.
Reutiliza vidrio, recicla vidrio
Al contrario de lo que ocurre con otros materiales, los envases de vidrio se pueden reutilizar, sistema que se ha seguido en nuestro país durante décadas aunque en los últimos años haya sido desplazado. La reutilización de botellas de vidrio tiene más ventajas, desde un punto de vista ambiental, frente al reciclaje, debido al ahorro de energía que supone utilizar varias veces un envase y luego reciclarlo. Por ello, podemos diferenciar dos tipos de envases de vidrio: los retornables y los no retornables. Los primeros son aquellos que se devuelven al envasador, para que lo higienice y lo rellene de nuevo, pudiendo repetirse este hecho hasta 20 ó 30 veces. En cambio, si el envase no es retornable no puede seguir este proceso; aunque sí puede ser reciclado y utilizado, así, como materia prima para elaborar uno nuevo de las mismas características. Aunque ecológicamente sean más recomendables los retornables, actualmente se está incrementando la fabricación de aquellos que no se pueden reutilizar. Sin embargo, ambos tipos de envases pueden ser reciclados. |