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Un mundo más humano |
La labor de la Fundación Vicente FerrerPocas personas tienen el privilegio de mover conciencias y cambiar el rumbo de la vida de millones de personas. Sin lugar a duda Vicente Ferrer, catalán de nacimiento aunque posiblemente indio de sentimiento, es una de esas personas.
Anantapur, que en la lengua local significa “Ciudad del Infinito”, es una de las regiones más desfavorecidas y olvidadas de de India. Un lugar donde, hasta la llegada de Vicente Ferrer, la posibilidad de llevar una vida digna era impensable. Un lugar olvidado por la India, por el mundo, por la humanidad.
No obstante, el viajero actual que, movido por la curiosidad que suscita el gigante asiático, se acerque al estado de Andhra Pradesh, podrá ver la sonrisa de miles de niños, oÃr el sonido de sus inocentes risas y observar a las bellas indias envueltas en sus coloridos sarees trabajar alegremente.
Todo ello es fruto, sin duda alguna de la gran labor del catalán que, en 1969, a su llegada a este estado del Sur de la India, funda el Rural Development Trust / Women Development Trust. El objetivo de Ferrer era aliviar las múltiples penurias de las que era testigo, protagonizadas esencialmente por los dálits, también conocidos como intocables: aquellos a los que el estricto sistema de castas indio mantiene, sin ningún tipo de remordimiento, al margen de toda actividad digna. La tenacidad, esfuerzo y entrega de Vicente Ferrer han conseguido que, actualmente, dos millones y medio de autóctonos tengan acceso a comodidades cuya inexistencia serÃa impensable en el Primer Mundo: sanidad, escolarización y una vivienda digna.
La Fundación Vicente Ferrer cuenta hoy con 1.680 escuelas, ha construido 21.308 viviendas, además de haber puesto en marcha tres hospitales especializados, un centro de planificación familiar, un centro de atención a enfermos de SIDA y once clÃnicas rurales. Todo ello sin contar con su ambicioso proyecto ecológico destinado a la conservación y mantenimiento del suelo, y los programas dirigidos a discapacitados y a mujeres - pilar fundamental e imprescindible en la sociedad.
Pero esta magnÃfica labor es posible no sólo gracias a la persona de Vicente Ferrer y al incondicional apoyo de su familia. Son muchas las personas que, cada año, movidas por un profundo sentimiento de solidaridad y de compromiso con los más desfavorecidos, se desplazan hasta la India, gracias a un programa puesto en marcha por la Fundación que permite a los voluntarios poner su granito de arena en la construcción de un mundo más justo y equitativo.
Afortunadamente este sentimiento de solidaridad no está reservado exclusivamente para aquellos que disponen de tiempo suficiente para poder viajar hasta la penÃnsula asiática. Desde España, a más de 12 horas en avión del la “Ciudad del Infinito”, muchos son los que, mediante diversas colaboraciones, muestran su apoyo y confianza a Vicente Ferrer y a su obra. A dÃa de hoy, son más de ciento treinta mil los niños apadrinados. Existen más de veinticinco mil socios colaboradores que, mediante sus aportaciones, contribuyen a mantener los diversos proyectos puestos en marcha por la Fundación Vicente Ferrer, y más de cinco mil personas que participan en el programa “De mujer a mujer”, destinado al apoyo y ayuda de una mujer india.
Porque construir un mundo más humano es posible. Porque, como en su dÃa dijo el sabio bengalà Rabindranath Tagore, “la adversidad es grande, pero el hombre puede ser más grande que la adversidad”. Efectivamente, todas aquellas personas que han hecho posible esta realidad han demostrado que siempre hay alguien dispuesto a superar la adversidad.
Redacción: Eugenia Casanova
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