Debido al actual ritmo de vida, cada vez son más frecuentes los problemas nerviosos, como la ansiedad o el estrés. Problemas que, si nos llevamos a la cama, alterarán además nuestros hábitos de sueño: insomnio, despertares frecuentes y en general, dificultad para dormir
Problemas nerviosos más frecuentes
• Estrés: Reacción física y mental individual a las presiones o demandas del entorno. Crea tensión, palpitaciones y reacciones físicas exageradas. Las causas son todas aquellas amenazas para una persona (infelicidad, temor, enfermedad, enfados, trabajo…), lo que puede generar aumento de la tensión arterial, insomnio y ansiedad.
• Insomnio: Desvelo anormal del sueño por alteraciones nerviosas. Dificultad para conciliar el sueño.
• Ansiedad: Temor de un individuo ante un peligro, que puede ser real o imaginario, y que tiende a provocar palpitaciones, respiración entrecortada y sensación de vértigo.
• Nerviosismo: Excitabilidad exagerada del sistema nervioso.
En estos casos, siempre es recomendable acudir a un especialista que, en caso de ser necesario, recetará al paciente un tratamiento adecuado y acorde a sus necesidades. MuchaVida, te aporta unos sencillos consejos que ayudan a controlar los estados nerviosos de forma natural.
7 normas para controlar la ansiedad y evitar el insomnio
1- Practica la relajación. Hay muchas técnicas que practicadas de forma constante ayudan a relajarse como el yoga, tai-chi, masajes, danzas…
2- Habla de las situaciones de estrés. Es bueno hablar de estas situaciones con familiares, amigos y, en caso necesario, con profesionales. Pero desahogarte y compartirlo con tu entorno te ayudará a controlar el estrés provocado por ese tipo de situaciones.
3- Toma baños relajantes. Dedícate tiempo a ti mismo, sin prisas, sobre todo un baño por la noche, con sales de baño relajantes, aceites y aromaterapia.
4- Sigue una dieta equilibrada. Elimina de tu alimentación las sustancias estimulantes, como el té o el café, y controla que la cantidad de vitaminas y minerales de tu dieta sea la adecuada.
5- Controla las situaciones de estrés con respiración, evaluando el problema desde fuera.
6- Busca tiempo para tu ocio u otras actividades lúdicas y relajantes que te hagan olvidar los problemas y el estrés.
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