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Aromaterapia |
Los olores a los que estamos expuestos continuamente, tanto de la naturaleza y el ambiente como de las cosas y las personas, producen en nosotros determinados efectos y cambios emocionales. ¡Conoce la aromaterapia a fondo! ¿Qué es la aromaterapia? Los cinco sentidos de los que dispone el ser humano no sólo son una fuente de información, sino que además son importantes transmisores de diferentes sensaciones y emociones. El sentido del olfato está conectado al sistema lÃmbico, que regula las emociones, por lo que cuando los terminales nerviosos de la cavidad nasal perciben un olor, envÃan impulsos nerviosos a esta zona, donde dependiendo del aroma se generará una reacción u otra. AsÃ, son varios los estudios que han demostrado que los olores tienen un gran impacto sobre el estado anÃmico de las personas, idea gracias a la que nació la aromaterapia, basada en el uso de aceites esenciales, esencias aromáticas sumamente concentradas obtenidas de flores, hojas, ramas…, para tratar y mejorar ciertos problemas o males. Las propiedades terapéuticas de los aceites esenciales se conocen desde la Antigüedad, habiendo sido utilizados por egipcios, griegos o romanos, entre otros, en cosméticos, perfumes, medicinas… Posteriormente, el quÃmico francés René Maurice Gattefosse experimentó las propiedades del aceite esencial de lavanda tras aplicárselo en una quemadura, por lo que se dedicó a investigar las propiedades quÃmicas de los aceites esenciales. Asimismo, en la Segunda Guerra Mundial, el médico francés Jean Valnet utilizó con éxito varios aceites esenciales en las heridas de los soldados y una vez finalizado el gran conflicto, siguió experimentando con la aromaterapia, trasladando su uso al tratamiento de problemas emocionales.
Propiedades y beneficios La composición quÃmica de los aceites esenciales, asà como el impacto sobre el sistema nervioso, hacen que la aromaterapia funcione tanto en los padecimientos del cuerpo, como en los estados emocionales. AsÃ, la aromaterapia puede servir, entre otras cosas, para: • Aliviar el dolor de un golpe, debiendo incluirse en la preparación: lavanda, romero, manzanilla… • Contribuir a la memoria, utilizando romero, menta, albahaca,… • Calmar los nervios, eligiendo naranja, neroli o incienso, entre otros. • Contribuir al equilibrio, con geranio, enebro, lavanda, palo de rosa, etc. • Reducir el miedo: cedro, tomillo, limón…• Asimismo, la aromaterapia puede usarse también para tratar asma, alergias, caÃda del cabello, acné, depresión, inflamaciones, obesidad, estrés,… Para ello, algunos de los aceites esenciales más utilizados son los siguientes: • Lavanda: Es el más conocido de los aceites esenciales. La lavanda es relajante, ya que posee propiedades calmantes, antisépticas y analgésicas. Por ello, ayuda en casos de dolor de cabeza, insomnio, estrés, depresión, alergia, acné, quemaduras,… • Romero: Activa el metabolismo de la capa externa de la piel y estimula la regeneración celular, es estimulante, alivia problemas digestivos, es útil para tratar asma, bronquitis, catarro,… • Menta: Es estimulante mental, alivia mareos y náuseas, alivia el estrés nervioso y las palpitaciones, y es usado para la bronquitis, catarros, asma, tos,… • Rosa: Dependiendo de la forma en que se aplique puede tratar diversos problemas, desde depresión, insomnio o tensión, hasta mejorar la circulación, la digestión,… • Tomillo: Es útil en caso de tos, laringitis, infecciones de la piel, gases, diarrea, etc.
¿Cómo se aplica? Ante todo, es necesario saber que los aceites esenciales no pueden aplicarse directamente sobre la piel, ya que son altamente concentrados, por lo que hay que diluirlos en agua o en otros aceites. Asimismo, su eficacia depende de la pureza y calidad de los aceites, asà como de su manera de usarlos, entre las que encontramos: • Por inhalación, a través del sentido del olfato y gracias a los evaporadores, difusores, velas aromáticas,… • En la piel, donde es aplicado el aceite esencial y sus moléculas serán absorbidas para acceder, por medio de los capilares, al torrente sanguÃneo; pudiendo aplicarse asà mediante un masaje o un relajante baño. • Por ingestión, tomando directamente los aceites esenciales, aunque es necesario el consejo, asà como el control, por parte del médico aromaterapeuta. Precauciones • No debe utilizarse la aromaterapia durante el embarazo. • Evitar el contacto con los ojos y las mucosas; siendo necesario enjuagar enseguida con abundante agua en caso de contacto accidental. • Mantener los aceites esenciales fuera del alcance de los niños. • No saturar con aceites esenciales, ya sea por medio de un difusor o por cualquier otro método, el aire de una habitación en la que haya niños pequeños, a menos que se utilicen aceites sumamente diluidos.• No ingerir aceites esenciales sin la supervisión de un profesional de la salud. • No tomar el sol tras la aplicación de esencias. • Probar los aceites esenciales en un área pequeña de la piel antes de aplicarlo extensamente, algo especialmente importante en el caso de personas que poseen una piel muy sensitiva o que padecen de alergias en la piel.• Se desaconseja el uso en edad pediátrica, sobre todo, de tomillo, eucalipto, salvia, anÃs y todos aquellos considerados tóxicos o ligeramente tóxicos. •Ciertas esencias son consideradas ligeramente tóxicas para personas sensibles en dosis elevadas, mientras que otras pueden resultar irritantes si se aplican sobre la piel. Fuentes: www.saludparati.com, www.enbuenasmanos.com Redacción: Silvia Paredes.
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