Ayer te vi que subías,por la alameda primera,luciendo la saya blanca,y el pañueluco de seda.Dime dónde vas morena,dime dónde vas salada,dime dónde vas morena,a las dos de la mañana.
Voy a la fuente de Cacho, a beber un vaso de agua, que me han dicho que es muy buena, beberla por la mañana.
Dime dónde vas morena, dime dónde vas salada, dime dónde vas morena, a las dos de la mañana.
Voy al jardín de Valencia, a decirle al jardinero, que me dé una rosa blanca, que en mi jardín no las tengo,
Dime dónde vas morena, dime dónde vas salada, dime dónde vas morena, a las dos de la mañana.
“Ayer te vi que subías” (alias “La Fuente del Cacho”), canción popular cántabra
Más allá del eslogan publicitario y comercial, “infinita” y “natural” son dos conceptos que definen a Cantabria. Situada entre Asturias y el País Vasco, Cantabria esconde maravillas naturales que muchos desconocen. Infinitos son sus verdes valles salpicados de tudancas (raza autóctona de vaca), las cimas de sus montañas, las playas de fina arena. Y naturales, los bosques de hayas y los robledales, el agua que discurre por sus ríos y desciende sus montañas hasta el mar azul y bravo. Todo ello y mucho más esconde esta bella región del norte de España.
Sus prehistóricos orígenes constituyen una de las principales riquezas naturales de la región. El descubrimiento en 1879 de las cuevas de Altamira, suponen el hallazgo del primer conjunto pictórico prehistórico de gran extensión conocido hasta el momento. La cueva, cuyas pinturas datan del 12.000 a.C., ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad y se la conoce como la Capilla Sixtina del arte cuaternario.
Aunque no son la única expresión de arte prehistórico en Cantabria, pues existen más cuevas de gran interés como las de Ramales, Puente Viesgo, Riclones y Escobedo.
Espacios protegidos
Uno de los mayores tesoros que tiene Cantabria es la extraordinaria riqueza natural, ya que a pesar de ser una de las comunidades autónomas más pequeñas en cuanto a extensión (5.321 km2), en la actualidad cuenta con 8 espacios naturales protegidos, destacando entre ellos, tanto los arenales del Parque Natural de las Dunas de Liendres o el de Oyambre, como los más montañosos, el de Picos de Europa, Cabárceno o el de Collados del Asón.
El Parque Nacional de los Picos de Europa está ubicado en la comarca de Liébana. Es el conjunto montañoso más significativo de la cordillera cantábrica. Destaca por la inmensidad de un paisaje con multitud de desfiladeros de abruptas vertientes y profundos valles con cimas que superan en muchas de sus cotas los 2.500 m. También acoge un buen número de especies animales entre las que destaca el águila real.
Otro de los referentes de la región es el Parque de la Naturaleza de Cabárceno, uno de los más bellos y famosos de Cantabria, situado a 17 Km. de Santander. Este parque se encuentra en los municipios de Penagos y Villaescusa, en una antigua explotación minera de hierro, que dejó al descubierto una imponente topografía kárstica. Aprovechando esta fabulosa circunstancia, se creó trazando una red de pequeñas carreteras que permiten recorrer su extensión cómodamente. Es un espectacular paraíso faunístico que acoge en semilibertad cientos de animales de todas las comunidades zoológicas de la Tierra.
Además, el parque cuenta con lagos donde practicar la pesca, áreas acondicionadas para la acampada y un extensísimo espacio para disfrutar de agradables paseos, montar en bicicleta o pasar el día con la familia recorriendo el parque desde el coche o a pie.
Otro de los parques más importantes es el Parque Natural Saja-Besaya. Situado entre las cuencas hidrográficas del Saja y Besaya, está formado por espesos bosques que esconden viejas leyendas de la mitología cántabra. Este parque está protegido desde 1.988 y conserva una gran cantidad de hayedos y robledales, donde habitan especies amenazadas como el urogallo, el oso pardo, la nutria o el águila real. Se trata de uno de los mayores y más valiosos parques naturales de España y está englobado dentro de la reserva de caza más importante del país, la Reserva del Saja.
Por otro lado, especialmente relevante es también la Reserva Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, que constituye la principal zona húmeda de la cornisa cantábrica. Se localiza en la zona oriental de la franja costera, ocupando un área de 3.866 hectáreas. La ciencia ha demostrado que este tipo de reservas naturales son uno de los ecosistemas más ricos del planeta, ya que además de pródigo en fauna marina, es utilizado por las aves migratorias en su desplazamiento hacia tierras más cálidas. |