Allí estaba él, sentado en la butaca con su hijo en sus rodillas… De no ser por la pequeña vela que hay sobre la mesilla, la oscuridad inundaría la habitación.
- ¿Es cierto eso papá?- preguntó el pequeño con ojos inquietantes.
- Sí, en aquel fantástico mundo blanco reinaba el frío y unos grandes animales, blancos también, gobernaban aquellas tierras, parecidos a los osos marrones que vimos en el zoo, ¿recuerdas? En aquel mundo había recursos naturales y agua para todo el mundo y, por supuesto, no existía este calor tan asfixiante… Muchas de las ciudades, que hoy están inundadas, eran principales centros turísticos donde la gente iba en verano y cientos de animales, hoy inimaginables, vivían en las montañas.
- ¿Dónde está ese mundo papá?
- Existió hace mucho mucho tiempo, y de haber sido lo suficientemente responsables vosotros también lo habríais disfrutado.
¿Qué mundo van a disfrutar las futuras generaciones? El cambio climático ya está aquí y sus efectos empiezan a verse… sin que hagamos nada para evitarlo. |